martes, 7 de mayo de 2019

Principales beneficios de tener mascotas en la infancia


Los animales transmiten valores a los más pequeños, tales como la empatía, el amor incondicional, el respeto, la responsabilidad, la compasión, la fidelidad… Es por eso que muchos expertos piensan que las mascotas son esenciales para la buena crianza de los hijos. Incluso se ha demostrado que las personas que en la niñez han tenido contacto con una mascota encuentran menos dificultades para mantener una relación interpersonal positiva con otras personas. Asimismo, cuidar de una mascota contribuye en su desarrollo educativo y social, ya que los obliga a asumir responsabilidades, aumenta su autoestima y, en la mayoría de los casos, mejora la integración de la familia.

Los beneficios que una mascota aporta a los niños son innumerables. En general, la compañía de un animal mejora la calidad de vida de todo ser humano, aumenta la longevidad, preserva el equilibrio físico y mental, facilita la recreación, reduce el estrés y disminuye el índice de depresión en general. Las mascotas aportan a los hogares una alegría que no se puede conseguir de otra manera. Son parte de la familia y, solo por eso, su compañía es motivo de alegría y felicidad.


Los perros y los gatos son eficaces para el desarrollo emocional de los niños. Cuando acariciamos a un animal nuestro cuerpo segrega endorfinas que reducen el estrés y pueden ayudar a un buen desarrollo de la autoestima.

Los niños suelen asociar al perro o gato con un "compañero de actividades y juegos". Jugar con los animales significa un mundo de aprendizaje nuevo para los pequeños; puede estimular la imaginación y la curiosidad. Que los niños jueguen con gatos o perros puede ser una fuente de calma y relajación.

Los niños que crecen con mascotas desde bebés tienen menos riesgos de padecer alergias y asma. Al estar expuesto al pelo de los animales desde el nacimiento, el cuero desarrolla inmunidad ante estos agentes externos.

Si reciben un buen trato, los animales siempre son cariñosos, y su presencia en casa ayuda a que los niños sientan gran sensación de seguridad y apego.

Cuando las mascotas están cerca pueden ayudar a aliviar la ansiedad por separación que sienten los niños cuando mamá o papá están fuera de casa. Las mascotas dan apoyo emocional mientras los peques esperan la vuelta de los padres a casa.

El amor incondicional y la compañía constante de un perro o un gato fiel hará que los niños se sientan importantes, algo que les ayudará a tener una mejor autoestima. A su vez, eso les ayuda a mejorar las relaciones con otras personas.

Los animales fomentan en los niños la capacidad de cuidar de alguien. Pueden encargarse de que los animales tengan agua limpia, darles la comida, cepillarlos, lavarlos... A edades más adultas pueden sacarlos a pasear… Y también provocan sentimientos de competencia y seguridad, contribuyendo a fomentar la alegría y a eliminar la tristeza, la ansiedad o el miedo, pues el niño recurre de forma habitual a su perro o gato para abrazarle y encontrar alivio en estas situaciones.

Gracias a una mascota el niño aprende las diferentes etapas de la vida, como el nacimiento, la reproducción y la muerte.

En resumidas cuentas, aparte de que la vida es mucho más divertida con una mascota en casa, los animales nos aportan ilusión, ánimos y bienestar en todos los aspectos. Si tratamos bien a nuestra mascota, la relación será totalmente recíproca. Si además la fortalecemos con actividades cotidianas, como la comida, el baño o los paseos diarios, programando actividades, tendréis una familia más unida y feliz.

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